Memorias bonitas del 2014

Llega el último día del año y con él el echar la vista atrás y hacer un repaso de cómo ha sido el 2014 para cada uno de nosotros.
Este año, sin duda alguna, ha estado marcado por un momento inolvidable, el nacimiento de mi primer bebé, Martín.
El hecho se ser mamá no sólo ha sido lo más importante que me ha ocurrido en el 2014, sino que ha marcado un antes y un después en nuestras vidas: un punto de inflexión.
Dejar de ser dos, una pareja, para convertirte en una familia. Y con ello los llantos (de la impotencia y del cóctel de hormonas de los primeros meses), las lágrimas (de alegría cuando te reconoce y te echa una sonrisita en los posteriores), y las risas (cuando se ríe a carcajadas en los meses actuales).
Pero no sólo puedo recordar este año por eso.
Este año ha estado repleto de muchos momentos familiares, de risas y cenas con amigos, de verano y playas cercanas muy bonitas, de eventos irrepetibles con gente del mundo 2.0, de manualidades y creatividad, de comidas en lugares con mucho encanto y por supuesto el regreso después de unos meses de baja a un trabajo que me apasiona: la arquitectura.
Pero sin duda alguna, ha sido el año de Martín, y por eso el 2014 siempre quedará marcado para mí como el año en que cambió mi vida.














Espero que a pesar de los malos momentos y los tropezones que nos pone la vida, vosotros también podáis hacer un balance positivo de este año. ¿Me lo contáis?
Y aprovecho para desearos una feliz noche y ¡¡Feliz Año Nuevo!!




