Papel pintado para habitación de niños

Como os contaba el otro día tomando café, me cambio de casa. Yo que estaba tan contenta con la habitación de Martín, que por fin la tenía terminada… y ahora otra vez a empezar de cero. O casi…
Para empezar, me da una pena horrible el papel pintado que puse en una de las paredes, y que está intacto, ya que sólo lleva puesto siete meses y se va a quedar ahí. Y luego el resto de muebles, que algunos podremos reutilizar y otros no.
Pero bueno, volviendo al papel pintado, quiero aprovechar el post de hoy para lanzar una pregunta al aire y os pediría que me ayudarais a decidir…
¿Vuelvo a poner el mismo papel pintado o lo cambio por uno nuevo?
El que tengo ahora era de la última colección de Ferm Living, con un fondo de color menta y unos animalitos voladores con cometas. Me pareció muy bonito e infantil, pero le daba un toque divertido y nada ñoño. Por eso me gustaría volver a utilizarlo. Además, compré a juego un par de cojines, uno blanco y otro menta.
El tema es que le da personalidad y me recuerda a la habitación en la que nació y pasó sus primeros siete meses de bebé.
Pero por otro lado, el hecho de cambiarte de piso es una buena forma de renovar el estilo de la habitación, y eso comienza por cambiar el papel pintado. En esta segunda opción, aún lo tengo más complicado, ya que no tengo ningún otro que me tenga completamente enamorada. Y eso hace que no lo vea tan claro…
¿Me quedo con éste? Mirad lo agustito que está Martín aquí… 😉

¿O lo cambio y le doy un nuevo look a la habitación? En este segundo caso, ¿cuál os gusta más de todos estos? Ay ay ay… qué indecisión…
¡¡Espero vuestra ayuda!! A ver en qué queda la cosa…




