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Cómo reformar un piso y no morir en el intento: Parte II, calculadora de reformas

14/03/2017

El otro día os hablaba de los consejos para comprar un piso para reformar, y las cosas que teníamos que tener en cuenta para construir la casa de nuestros sueños.

Así que hoy quiero continuar con algunos trucos y consejos una vez que hemos encontrado el piso y nos metemos en faena: cómo reformar un piso y calcular un presupuesto de reforma orientativo.

-Distribución:

Lo que primero que hacemos en pensar en nuestras necesidades y dibujar el plano por si tenemos que mover tabiques para que la nueva distribución se adapte a nuestro modo de vida.

Pensar en si queremos una cocina abierta al salón o por el contrario una cocina independiente y con ventilación, si necesitamos dormitorios grandes o preferimos dárselo al salón, o si trabajamos en casa y buscamos encontrar un espacio adecuado para ello.

Proporciones:

No importa tanto que la vivienda a reformar sea grande o pequeña, sino que las proporciones sean las adecuadas. Por lo tanto a la hora de diseñar la nueva distribución, piensa también en el tamaño de los techos y en la posición de las ventanas.

Esto significa que si una vivienda tiene los techos bajos o las ventanas pequeñas, el cuarto o salón que las contenga no podrá ser excesivamente grande, porque parecerá agobiante u oscuro.

Y respecto a las ventanas, como os decía el otro día, es importante que cada espacio tenga su propia ventana (por iluminación y ventilación), por lo que el número de ventanas exteriores nos delimitarán el número y posición de la distribución interior.

Luz:

Casi siempre que visitamos un piso, uno de los aspectos positivos que más nos suele llamar la atención es la luminosidad. Esto es debido a la orientación de la vivienda, a la anchura de la calle y a la planta en la que nos encontremos. Hay cosas que ya no podemos cambiar de nuestro piso, y esa es una de ellas. Pero sea como sea, podemos intentar que parezca más luminoso con los colores y materiales que utilicemos en la obra.

Si usamos una tarima clara para el suelo y unas paredes y techos lisos pintados de blanco, conseguiremos dar la sensación de claridad. Además podemos utilizar recursos decorativos como la colocación de espejos, que reboten la luz y agranden el espacio.

-Iluminación:

Utilizarla adecuadamente te permitirá ampliar o disminuir los espacios de la casa, acabar con los espacios oscuros, resaltar la decoración y hasta esconder aquellos defectos del hogar que deseas que nadie vea. Piensa cómo vas a iluminar antes de empezar la obra, ya que después no podrás volver atrás.

Con luces de techo y directas conseguirás sobriedad y rigidez, mientras que con lámparas de pie (luz indirecta) lograrás calidez e intimidad. A su vez, con techos altos puedes utilizar lámparas de techo, cosa que con techos bajos será preferible evitar y sustituir por empotrados, para que dé más sensación de altura.

-Almacenaje:

Busca rincones donde poder crear espacios de almacenaje ocultos, armarios empotrados o incluso una despensa. Cuantos menos “trastos” dejemos a la vista, más limpia y espaciosa parecerá la vivienda. Puede elegir entre muchos tipos de armarios distintos, incluso puedes decantarte por dejarlos ocultos, o forrarlos con un papel pintado, para que parezca la propia pared.

Además, si tenemos una vivienda con techos altos podemos aprovechar esa altura para construir un altillo en pasillos o zonas comunes y así tener un espacio extra de almacenamiento.

-Materiales: 

En una obra se invierte muchísimo dinero, así que para no tener que volver a hacerlo en los próximos años, tenemos que fijarnos en la durabilidad de los materiales a la hora de elegirlos. Hay que fijarse en la relación calidad-precio y no dejarnos engañar con las “últimas modas”, para no arrepentirnos y cansarnos al poco tiempo.

Utiliza materiales que se puedan limpiar bien, que soporten bien el paso del tiempo y que estén adecuados para el sitio en el que lo vas a poner. Y sobre todo, adaptarnos al presupuesto que hemos previsto con anterioridad, para no tener sustos ni sorpresas.

Y calcula siempre para tener un pequeño colchón de un 5% aproximadamente del presupuesto, porque en casi todas las obras salen cosas que no se veían a primera vista, y es mejor ser precavidos y que no andemos tan justos.

 

Y a continuación, si quieres calcular el precio de la reforma de tu casa, de manera orientativa, puedes rellenar la siguiente tabla, basada en los presupuestos de las reformas realizadas por mi en los últimos cinco años, y dentro de la Comunidad de Madrid:

CALCULADORA DE REFORMA: DESCARGA AQUÍ TU TABLA

Inserta los siguientes datos de las celdas en color verde: tipo de reforma (integral o lavado de cara), calidad de los materiales y superficie de la vivienda.

¡Y ya tienes tu presupuesto estimado!

En resumen: haz una distribución útil y práctica, aprovecha la luz y usa trucos para ampliar el espacio, y así lograrás una vivienda funcional, proporcionada y luminosa.

Y ya sabes, si te animas a hacer una reforma en tu vivienda y necesitas cualquier tipo de asesoramiento, mándame un mail a arquitectura@monicadiago.com y estaré encantada de ayudarte.

O puedes meterte en monicadiago.com y ver algunos de mis proyectos de arquitectura. ¡Espero que os guste!

2 pensamientos en “Cómo reformar un piso y no morir en el intento: Parte II, calculadora de reformas

  1. Abril Lumbreras

    Gracias!
    Muy util la calculadora de la reforma!
    Me gusta mucho tu trabajo
    Ahora ya se si me lo puedo permitir o no
    Te escribiré para pedirte presupuesto exacto para mi vivienda

    Responder

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